
Todo lo que necesitas saber sobre la amortización de activos: tablas oficiales, métodos de cálculo y ventajas fiscales para tu negocio
Cuando adquieres maquinaria, equipos informáticos o cualquier bien para tu actividad económica, su valor no se mantiene estable en el tiempo. La amortización refleja contablemente esta realidad y, además, te permite importantes ventajas fiscales. Te contamos todo lo que necesitas saber para aplicar correctamente la amortización de activos en tu negocio.
La amortización es un concepto contable que refleja la pérdida de valor de un bien a lo largo del tiempo debido a su uso, obsolescencia o paso del tiempo. En términos sencillos, es la forma de distribuir el coste de un activo entre los años que va a durar su vida útil.
Ejemplo práctico: Si compras una máquina por 10.000 € con una vida útil de 10 años, en lugar de considerarla como un gasto único de 10.000 € el primer año, la amortizas distribuyendo su coste: 1.000 € cada año durante 10 años.
La amortización cumple dos funciones esenciales:
1. Función contable: Refleja el valor real del patrimonio de tu empresa en cada momento, mostrando una imagen fiel de tu situación financiera.
2. Función fiscal: Te permite deducir anualmente una parte del coste del bien como gasto, reduciendo tu base imponible y, por tanto, los impuestos que pagas.
Es el método más común y sencillo. Consiste en repartir el coste del bien a partes iguales durante toda su vida útil. Para aplicarla, utilizas las tablas oficiales de amortización de la Agencia Tributaria .
Las empresas de reducida dimensión pueden multiplicar por 2 el coeficiente lineal máximo de las tablas oficiales. Esto significa que puedes deducir más cantidad en los primeros años, obteniendo un ahorro fiscal anticipado.
Requisitos para la amortización acelerada:
⚠️ Importante: La amortización acelerada es una opción, no una obligación. Si no se aplica en el primer ejercicio en que el bien entra en funcionamiento, no puede corregirse mediante declaración complementaria de ese año. Sí puede aplicarse en ejercicios posteriores. (DGT V1683-24)
Más información: Amortización acelerada - Agencia Tributaria
En casos específicos, como la creación de empleo, puedes amortizar libremente determinados elementos del inmovilizado material nuevo, deduciendo el 100% del coste en el ejercicio que elijas.
La siguiente tabla corresponde a la tabla de amortización simplificada (Estimación Directa Simplificada, IRPF). Los autónomos en Estimación Directa Normal y las sociedades deben consultar la tabla general del Art. 12.1.a de la LIS, que tiene un mayor desglose por sectores.
| Elemento patrimonial | Coef. normal | Período máximo | Coef. acelerado* | Período mínimo** |
|---|---|---|---|---|
| Edificios y otras construcciones | 3% | 68 años | 6% | 34 años |
| Instalaciones, mobiliario, enseres y resto del inmovilizado material | 10% | 20 años | 20% | 10 años |
| Maquinaria | 12% | 18 años | 24% | 9 años |
| Elementos de transporte | 16% | 14 años | 32% | 7 años |
| Equipos para tratamiento de la información y sistemas y programas informáticos | 26% | 10 años | 52% | 5 años |
| Útiles y herramientas | 30% | 8 años | 60% | 4 años |
*La amortización acelerada multiplica por 2 el coeficiente normal, solo para empresas de reducida dimensión.
**Con amortización acelerada, puedes amortizar completamente el bien en aproximadamente la mitad del tiempo.
¿Qué significa esto en la práctica?
Con amortización normal: Si compras equipos informáticos y software por 3.000 €, puedes deducir 780 € al año (26%) durante máximo 10 años.
Con amortización acelerada: Si cumples los requisitos, puedes deducir 1.560 € al año (52%) y amortizarlo completamente en aproximadamente 5 años. Recuperas la inversión fiscal más rápido, mejorando tu flujo de tesorería.
Para consultar la tabla completa detallada: Coeficientes de amortización lineal - Agencia Tributaria
Para estimación directa simplificada: Tabla de amortización simplificada - Agencia Tributaria
Consulta las tablas oficiales para conocer el coeficiente de amortización que corresponde a tu elemento patrimonial.
Incluye el precio de compra más todos los gastos necesarios para ponerlo en funcionamiento (transporte, instalación, etc.).
Multiplica el valor de adquisición por el coeficiente anual correspondiente.
Ejemplo práctico:
Si el bien no ha funcionado todo el año, la amortización se calcula de forma proporcional.
Para que puedas deducir fiscalmente la amortización, debe cumplir estos requisitos:
Aplicar coeficientes superiores a los establecidos en las tablas oficiales puede generar problemas en una inspección.
Solo puedes amortizar fiscalmente los bienes que estén realmente destinados a tu actividad económica.
Si un bien no ha estado en funcionamiento todo el año, debes calcular la amortización de forma proporcional al tiempo de uso.
No todos los gastos relacionados con activos son amortizables. Algunos (como reparaciones menores) se deducen directamente como gastos del ejercicio.
Recuerda que si no aplicas la amortización acelerada en el primer año, no puedes rectificar posteriormente esa declaración para incluirla.
Una gestión adecuada de la amortización te permite: